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Esmeralda

un lugar de encuentro de ilusiones y decepciones

Un cuento de navidad

Esmeralda Abril en General con fecha 11/febrero/2009 - 0 comentarios
Etiquetado con: recuerdos, del, alma

Recuerdo cuando nos mudamos,
del barrio, a la gran ciudad.
Nunca me resulto fácil hacer amigos acá,
y mucho menos en un edificio.

Me mostraba amable, pero hosca.
Mis amiguitos, eran los del colegio,
pero quedaba lejos de mi casa
no podía jugar con ellos todos los días.

Un día baje con mis patines, y mi madre
(mujer divertida y ocurrente),
si las hay, se le ocurrió:
"¿Porque no bajas la rampa, con los patines?"

La primera vez que lo intente...
me pegue tal porrazo,
dejando regado en el piso,
no solo mi sangre
Mi dignidad estaba desparramada...
visiblemente frente a todo el publico juvenil
masculino circundante,
de fondo....
se oían las risas chillonas
de las chicas que los acompañaban

De todas formas algo supero mi orgullo…
pues los mire,
sabia de su presencia…
pero me era inevitable,
como me dolía, la pucha!
comencé a llorar,
como si me hubiera caído,
en medio de la triple mortal.

Cuando subí con mi vieja, a casa
mientras curaba mi rodilla
le pregunte...
¿Se noto mucho que llore?
Sonrío, y me dijo:
“se te vieron hasta las amígdalas, del grito que pegaste”

-: Yo, no voy usar más estos patines
-: ¿No te gusta más patinar?
-: Si, si me gusta
-: ¿pero? ¿Y si me vuelvo a caer?

Con tranquilidad, y sabiduría,
(comprendida, al correr de los años)
Esbozo: " Te levantas, te curas
y seguís intentando"
¿Cuantas veces te caíste de la bici,
antes de sacarte las rueditas?
Ese día no me convenció.

Volví a ponerme los patines
Pero no me subía a la rampa…
Le tenía miedo…
Mi papá desde chica me decía:
(El miedo, nunca es buen consejero),
Pero creo que en esta ocasión,
le agradaba,
que no volviera a intentarlo.

Tiempo después, pispie,
para varios lados,
Cuando note que no había nadie,
solo mi incondicional hermana
Me anime, y lo logre…

Después, la rampa era mía,
había logrado Gloria, borrado la frustración
"era como ser la Diosa del Olimpo"
con mis trencitas al viento,
y el aire en cara.
Mi hermanita aplaudía mi hazaña,
(fiel testigo, de mayúscula caída)

En ese heroico momento, se acerco una
de las que antes se reía...
Con intenciones de hacer amistad,
tenía relativamente mi edad,
lo cierto detestaba la idea
de estar con quien que con anterioridad
se había burlado de mi...

Pero mi hermana, sí, quería ir a jugar
ya desde chiquita, se relacionaba
(hasta con las ranas).
Yo, accedí,
no voy a negarlo,
a regañadientes,
pero fui.

No se cuando sucedió,
pero comenzaron a tocarnos el timbre,
para ir a jugar,
al principio iba, pero ...
no se si era porque
era un poco mas grande,
pero me aburría mucho con ellas...

El caso:
Si yo no bajaba,
mi hermana tampoco
porque para las vecinitas,
(moción que,
por otra parte, mi madre,
apoyaba)...
era muy, muy chiquita
así que no quedaba otra, que ir.

Un día me harte,
y mi queja se convirtió en una
apelación no suceptible del art 280,
ante la Suprema Corte...
En la tele daban la “Historia Sin Fin I”
Mi preferida…
Fantasía…
Sebastián…
Atreyu….
Falcón….
En lo mejor tocaron el timbre,
¡Yo no voy!,
le dije a mi mamá,
firme y segura.

Gise, lejos de eso
Le repetía, puedo ir yo, puedo má…
Mi madre charlo con mi padre ...
y me dijo: "En la propaganda bajas,
y le decís que a vos, tu mamá te necesita.
Pero que ella puede ir,
siempre y cuando,
no salgan del playón.

Luego de eso mi pequeña y rozagante
hermana, recibió un rosario de recomendaciones,
por parte de mis padres….
No cruces la calle…
No te vayas con nadie que no conozcas…
Si vas a la casa de alguna amiguita me avisas…
Le dieron plata por si compraban golosinas,
y como en cada oportunidad le recordaron
que siempre debía compartir
(justo a ella, que da lo que no tiene).

Baje…
Agarre a la líder del grupo,
le explique la situación…
(No le agrado mucho la idea
que no fuera)…
Yo era más grande,
tenía más concesiones,
el patín en esa bajada,
me habían dado algo de reputación.
No se te va ha ocurrir irte de acá…
Y mucho menos dejarla sola,
¿Mira que es chiquita?


Termino la peli
Y mi hermana no venia...
Baje, estaba solita jugando
¿Que haces acá, y tus amiguitas?,
Fresca y dulce,
como la brisa de la mañana
Me respondió,
se fueron a jugar cosas de grandes


Me encargue de buscar a tal cucaracha…
(estaba que me llevaba el diablo)
Porque encima todas ellas,
se habían encargado de envenenar
cada uno de los sueños
e ilusiones de mi hermana...
Quien empezó a atosigarme,
con sus preguntas inquisidoras…
¿Es verdad lo que ellas dicen?
¿Quienes son en verdad Papa Noel,
Los Reyes,y el Ratón Pérez?….

Solo recuerdo que me acerque a ella...
no grite, pero vocalice,
como jamás en la vida,
volví a hacerlo.
Escúchame bien, no queremos ser tus amigas...
Y nunca, nunca más....
vuelvas a tocarnos el timbre
No preguntes jamás por mí, ni por ella…
para vos no existimos...
Y justo ahí,
apareció una frase de mi papa,
(Cuando nos retaba)
¿¿¿¿¿Esta clarito?????
Si, me dijo sin hacerse mucho problema.

Le tome la mano a mi hermanita
con la cabeza erguida
fui al kiosco y le compre
un alfajor Jorgito, de dulce de leche
era su preferido,
(la culpa, me estaba matando),
Yo preocupada porque no muera la tierra
de fantasía en la película,
Mientras a mi cómplice...
se las habían robado,
sin más ni más.

Me senté y le dije,
No les hagas caso…
Papa Noel,
Los Reyes Magos,
y el Ratón Pérez,
no visitan,
la casa de nenas malas
Yo te lo digo, porque los vi
y se que existen!!!!!!!!
¿Me crees?, si me dijo….
Pero el bichito ya había picado.

PD: Aclaro que éramos pequeñas y que al crecer descubrí, que quien sea, o como lo llamen en sus diferentes países, culturas o religiones, esos seres en que creíamos, de pequeños y aun creemos, visitan todas las casas (si aun las de las nenas malas), y probablemente en algunos lugares su presencia no se haga tangible, pero que no les quepa duda alguna que miles de hadas imperceptibles revolotean a su lado.

Por estos dias

Esmeralda Abril en General con fecha 11/febrero/2009 - 0 comentarios
Etiquetado con: terapia, de, grupo

En que todo es una gran incógnita, me siento tan perdida…
Observo irascible la oferta laboral tan discriminatoria, irrisoria e ilógica, donde con 28 años ya soy vieja para determinados puestos.
Doy permiso a mis dedos a que jueguen con la lapicera, mientras mi mente divaga en tautológicas, que caen como las hojas de los árboles al comenzar el invierno.
Observo el camino recorrido con la nostalgia del que pierde la inocencia de los sueños develados.
Me doy permiso para insultar la tonta creencia, que después de tanto camino cuesta arriba, los logros obtenidos me darian frutos más dulces.
Como quien se va de viaje y retorna a tierras arrasadas, observas sin ningún estimulo el acontecer de los días, como si todo estuviera ya escrito.
Piensas y te maldices, pues vienes luego de hacer tuyo mil colores, sin embargo no consigues despabilarte…
Vuelves al ruedo y retrucas a tu mente todos sus maquiavélicos pensamientos, si tú te quejas que le queda a quien no tiene la suerte que tú albergas, y aun así no logras enfocarte.
Nunca quisiste irte y vuelves a la pulseada con tu yo interno, apostando por el cambio de esta maquina a la que te juegas por completo, con este diseminar de gente que sientes tan propia.
Pero dentro de ti algo quiere ver que cuenta el mundo…
Como si eso te asegurara un porvenir mejor, te preguntas y te contestas.
Llegan nuevos y maravillosos interlocutores a los que niegas su discurso con dulzura pero te dejan pensando…
Y resuena en tu mente “Porque poner mas presiones en lo que amas, el trabajo me da de comer lo que amo lo disfruto y me hace pleno, no tiene que darme de comer”.
Te detienes en las palabras que aunque dudes te parecen de una realidad a destiempo de tus ideas, pero como enviadas en estas épocas de interrogantes, tal claridad.
Las dudas consumen tu tiempo, ideas y sueños.
Estas inquieta y molesta, por pensar como lo haces, pero al unísono como campanadas, vienen las palabras que te absuelven y condenan, a quien le das explicaciones ¿porque te señalas y te culpas?…
¿Donde quedo la renovada alegría? Pues la percibes en ti, pero ya no eres la niña, que vive en un mundo de ensueños y observas como tus metas y proyectos se dilatan y alejan.
Te vuelves absolutamente individualista y esperas no estar dentro de la encuesta mundial, no llegas a contabilizar una milésima de segundo desde que tu mente cobijo tal sentimiento, que ya reprochas tal frialdad.
Tomas aire dándote aliento desoyes el informe de la OIT, las noticias mundiales y nacionales esperando mañana sea un día con ideas mas claras.
Al fin y al cabo no es nada nuevo este sentimiento de menos diez en la primera mano…
Pero como diría Ariel Prat no decides abrigar en el, aunque lo reconoces pero tan solo “como el cristal de tu pasado”.

Texto Esmeralda

Aun sonrió al recordarte

Esmeralda Abril en General con fecha 11/febrero/2009 - 0 comentarios
Etiquetado con: amigos

Una noche de verano, una ciudad desolada, una brisa nostálgica con recuerdos de otros tiempos, una cuadra compartida…

Soledades que dejan marcas, van delimitando nuestro caminar sin rumbo, colmado de risas, anécdotas y reproches…

Una cerveza que permanece por horas en mi vaso, mientras la música crea el marco perfecto que nos sumerge en viejas utopías estudiantiles, en las que siempre disentimos entre risas, monólogos, y cejas fruncidas…

Entre nosotros no hay licencias de sentimientos, las confidencias mejor guardadas salen a la luz, y nos sentimos menos solos…

¿Cómo no hacerlo? Si, nos percibimos, nos degustamos, con una simple mirada.

Nunca cuestionamos la sensación de estar juntos pero enfrentados, pues siempre pudimos correr las sillas y volver a compartir apuntes, como rememorando aquellos días de largos bancos en la Facultad.

La mujer que vende flores pone insistencia en que me compres un ramo, se cuanto te incomodaba, aun recuerdo tu cara de sorpresa, cuando tomando tu lugar, me acerque y en voz baja, (para no herir tu ego), le dije:- Le agradezco, pero es mi hermano, no tenia con quien salir, vio, creo que se debe a que nunca les compra rosas, le hice un guiño a la risueña mujer, que no pudo evitar tal estocada, y volví a tu lado.

Estuviste serio un buen rato observándome, hasta que me preguntaste, ¿te hubiera gustado que te regale flores?, digo ¿Si fueras una chica? Remataste.

Te hubiera matado, pero estaba súper tentada ante tal argumento, hasta que note que lo preguntabas en serio.

Si, hubiera sido un detalle encantador. Nos miramos serios, unos instantes y echamos a reír.

Nos amamos de mil maneras, las suficientes como para sabernos deliciosamente incompatibles.

Texto Esmeralda

Esos entrañables ojos negros

Esmeralda Abril en General con fecha 11/febrero/2009 - 0 comentarios
Etiquetado con: mi, padre

Íbamos en silencio, nada mas hacia falta decir.

Existía una comunión en ese vacío que nos carcomía el alma, lo observaba sin que lo notara, y me recordaba las llegadas a casa sabiendo que habría un concilio familiar para debatir mis travesuras.

Recuerdo esa sensación del camino tortuoso, sabiendo que no seria un día más, que había explicaciones que dar.

Sus ojos estaban extraviados, en otros lugares tan lejanos, creo que su última gota de optimismo se fue en ese instante, estaba impotente. No podía dejar de observarlo tan grande y a la vez tan pequeño.

Permanecía erguido, con sus cejas fruncidas, pero aun así, me dio un beso en la cabeza y murmuro con la voz entre cortada, no te preocupes yo estoy bien, mientras volvía a dirigir su vista hacia delante.

Note que estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para no derrumbarse en mil pedazos, y era tan admirable la sensación de ir al lado de padre, compartiendo peleas que no siempre se ganan.

Desde pequeña me enseño que doblegarse no es digno de ningún ser humano, y que la esencia de lo que nos define no esta en someter al oponente, sino en poner resistencia, siempre, por mas grande que este sea.

Me acuerdo el último año de facultad cuando teníamos esos grandes debates, que ante su tozudez y mi mal talante, terminaban en enojos pasajeros, él prefería que el voluntariado esperara un poquito, ya casi te recibís, me decía.

Hago lo que siento que debo hacer, en el momento que nadie mas lo haría, me sonrió entendiendo que mi argumento era el suyo. Y termino la frase diciendo lo único que espero flaquita que este idealismo tuyo no te lastime más de la cuenta.

Y ahí estaba sentado, mostrándose fuerte, pero tan roto por dentro, pero yo conocía perfectamente el trasfondo de tal entuerto, nadie quiso jugar esa partida, ninguno quiso ir contra el sistema, porque como muchas veces dicen… “La casa siempre, gana”…

Pero vos apostaste, perdiste la primera mano, y compraste mas fichas.

Hoy termino el juego, ya no queda nada por apostar. El grupier cerró la mesa, y al hacerlo se fugó alguna que otra utopía.

No dejo de observar tus enormes ojos negros, nublados por lo que sientes una derrota, y percibo tu frustración….

Sonrió repasando viejos recuerdos, ¿pensar que este gran pequeño hombre temía por mi idealismo?...

En silencio te abrazo, y me pierdo en esos ojos que recordare toda mi vida.

Texto: Esmeralda

Sin sueños a la vista.

Esmeralda Abril en General con fecha 11/febrero/2009 - 0 comentarios
Etiquetado con: habñando, en, voz, alta



Estoy algo cansada de frases como, “las cosas por algo suceden”, “Dios aprieta pero no ahorca”, “Vos sos artífice de tu destino”, “Ya se va a dar vuelta la taba”, “hay que tener paciencia”, etc.
Porque cuando estas de malas parecieran como si el universo se confabulara, para que el lavarropas comience a ser unos ruidos raros, la heladera no enfrié, la película que elegiste juntando unos mangos para despejarte un rato sea una bazofia, los avisos clasificados pidan profesionales por dos mangos entre otras yerbas…
Y así de a poco vas relegando sueños, vas despidiendo utopías, y deponiendo armas, caminando entre adoquines sin rumbo fijo.
Los viejos sueños quedan archivados y observo Paris como quien se desvela añorando la Tierra de Nunca jamás.
Pensar en dejar la casa de tus padres es tan idílico como la revolución de los corazones de las que hablaba el filósofo Francés.
No obstante marcas cuanto aviso pueda acércate, no ya a la loca aventura de embarcar hacia nuevos horizontes, con subsistir te alcanza.
Telemarketers, recepcionista, vendedora, y algún que otro aviso que hace referencia a tu profesión son marcados, no importan los horarios tarde, mañana, madrugada, lo que venga, es bienvenido.
Pensas en lo que te costo pasar la entrevista para el curso de dramaturgia, y la ilusión que te dio ser aceptada, cruzas los dedos, esperando poder tomarlo, y conseguir pagarlo.
Pero ya no tenes antiguas dudas, ni tenes miedo a decirlo en vos alta, sabes que queres irte, necesitas desembarcar en nuevas tierras.
Recuerdo cuando me dijiste que te ibas a probar suerte a España, Papa frita, y mi discurso refutando tal idea, yo estaba recién recibida, colmada de sueños y expectativas, no me imaginaba desembarcando en otras tierras, en donde no viera estos ojos que solo aquí habitan.
Que dirías si me escucharas, flaco, creo que por eso no te lo digo. Es como un deseo que esta tan ligado con la autotraición de flamantes discursos.
Tantas veces me canse, pero jamás sentí que deponía armas, jamás me imagine viendo otros cielos.
Pero ahora me agobian estos días abrumadoramente desoladores sin sueños ni esperanzas, como una cirugía a corazón abierto.
Veo a mis viejos tan cansados de pelearla día tras día, que me incomoda este malestar ante tal fortaleza y su sonrisa amplia entre tempestades.
Pero ya no es secreto este deseo de huir, de escapar, de refugiarme, de sentirme extraña pero no en mi casa.
Porque estos alaridos solo resuenan en estas tierras que siento propias, que desangran olvidos, y propagan desidia.
Y que son y serán siempre gritos de libertad en este que siento mi lugar en el mundo.

Texto: Esmeralda

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